lunes, 27 de enero de 2014

34. Sangue Sabur: La piedra de la paciencia


Según la mitología persa una sangue sabur o piedra de la paciencia es una piedra con poderes mágicos al que uno le explica todo aquello que no se atrevería a explicarle a nadie más: sus desgracias, sus sufrimientos, sus secretos... Esta piedra escucha y guarda todo lo explicado hasta que un día, cuando ya no puede guardar nada más, explota y en ese día, uno queda liberado de todo sufrimiento. Yo he sido sangue sabur muchas veces. Dicen que sé escuchar. He explotado algunas veces y he liberado a otros de su sufrimiento. Yo también he necesitado de otras sangue sabur y también han explotado y me han liberado. 
"La piedra de la paciencia" es uno de esos grandes pequeños libros que todo el mundo debería leer. Me recordó a "Cinco horas con Mario" de Delibes. En ambas historias el monólogo de una mujer repasa su vida ante su marido yacente e inerte: sus vidas, sus personalidades, sus conflictos...  La protagonista de "La piedra de la paciencia" convierte a su marido (en coma por una absurda pelea en el frente) en su propia sangue sabur y le explica todos sus secretos. El escenario es una habitación en un barrio en primera línea de fuego en Afganistan y su monólogo se ve interrumpido por las constantes visitas del Mullah, las bombas que caen, los registros de los soldados, la llamada de atención de sus niñas, la necesidad de buscar los medicamentos para su marido... Pero, extrañamente, esas interrupciones son burbujas de aire para la protagonista que necesita salir de la atmósfera viciada que se crea en la habitación donde reposa su marido. 
La historia es una historia catártica. Va subiendo de intensidad lenta pero sin pausa. Al principio; la mujer cansada, sufrida, frustrada se siente perdida ante lo que sucede. Se irrita con facilidad, la situación le supera. Todo hubiera sido más fácil si hubiera muerto. ¿Quién puede vivir con una bala en el cuello? Le pregunta a su marido que no puede contestarle. Ella no estaría allí atrapada si él hubiera muerto. ¿O tal vez sí? Uno de los hermanos del marido la hubiera desposado y se la habría llevado de aquél lugar. La hubieran encarcelado en vida una vez más. ¿Y quién no se ha sentido así alguna vez? Pensando que hubiera sido mejor cualquier otra situación porque en la que nos encontramos, nos supera. Creo firmemente que todo lo que nos sucede, sucede por algo. Hay algún motivo que aparentemente no se nos desvela oculto en cada cosa que nos sucede, en cada persona que conocemos. Sólo hay que saber mirar y esperar y al final se nos desvela como una revelación mística. Confiar y seguir luchando. Las fuerzas salen siempre de donde menos se las espera. Y así es cómo la mujer sigue hablando y fortaleciéndose con su sangue sabur en pos a una liberación que no sabe si ocurrirá. 

A medida que la historia se va desarrollando, la esposa se va reconciliando con sus secretos. Los confiesa y el hecho de verbalizarlos, la empondera. Así le habla a su marido de su padre y el asesinato de su codorniz favorita, de sus sentimientos en el compromiso y en la boda donde él, ausente, seguía siendo un héroe en el frente, su insatisfacción con él en la cama, cómo aprendió a darse placer sola, cómo le estaba enseñando a un joven soldado tartamudo a ser un buen amante... Todos sus secretos más oscuros van saliendo poco a poco y ella es cada vez más fuerte, más segura, más auténtica. El marido parece no inmutarse pero ella sabe que la está escuchando. Aún así hay un secreto que no parece atreverse a desvelar. La protagonista va encontrando su centro con su discurso. Es un poco lo que me pasa a mí con este blog. Escribiendo parece que todo se va recolocando y me siento más en paz conmigo misma. Encontrar mi centro para ser más yo, más auténtica. Mi blog es mi sangue sabur. Algún día estallará y ya no será necesario porque ya me habré liberado. 

Y sucede. El gran secreto es desvelado y su sangue sabur estalla: su marido abre lo ojos. El final creo que merece la pena que lo descubráis por vosotros mismos. La catarsis última, la liberación de todo sufrimiento:
"La mujer vuelve a abrir lentamente los ojos. 

El viento se levanta y hace volar por encima de su cuerpo a los pájaros migratorios."
Sin duda una gran historia. Personajes sin nombre en un lugar concreto que hace a personas con nombre de cualquier lugar inconcreto dar el primer paso hacia la verdadera esencia del Ser. 


"Puedo hacer cualquier cosa contigo. Puedo hablar sobre cualquier cosa que se me ocurra. Mi piedra de la paciencia. Vives para liberarme de mi sufrimiento."
PS: La película es también excepcional. Como el libro... Altamente recomendable.  

lunes, 13 de enero de 2014

33. Rompiendo el papel



Volver tras casi un año de parón plantea un vértigo inusitado mezclado con dudas sobre la necesidad real de la vuelta a la arena. Comprometerse no es siempre sencillo y a los malos hábitos nos acostumbramos pronto. Y mientras que la disciplina que implica escribir es una gran desconocida para muchos, para otros es una necesidad básica. Para mí, escribir es como respirar y ¿qué sucede si no respiramos? Podemos vivir sin comer entre 20 y 30 días, el récord en sobrevivir sin dormir es de 11 días mientras que sólo podemos pasar 3 o 4 días sin beber. ¿Cuánto aguantas sin respirar? Va, haz la prueba. Apuesto que no superas los 3 minutos. Sin respirar, perecemos. Pero... ¿y sin escribir?. Yo he pasado largas temporadas con alergia al lápiz y al papel (ya sabéis que soy un poco antigua para según que cosas). Siempre pensé que no tenía nada que explicar aunque con el tiempo me he dado cuenta de que me perdía en mi rutina y en mis obligaciones. 
Este año que acaba de comenzar es un año 7. Se presenta propicio para tomar decisiones, cambiar, cerrar ciclos y abrir nuevos según la numerología. Así que, después de darle muchas vueltas, he decidido volver a la carga con cambios, nuevas secciones y nuevas inquietudes que ya iré desvelando poco a poco. Pero ya no me disperso más y voy a lo realmente importante: volver a escribir. 
Charlotte Perkins Gilman, creando
En mi última reseña ya os comenté que me despedía por un tiempo por problemas de salud. Unas cuantas operaciones y meses de reposo después, mis ojos ya están prácticamente recuperados. He vuelto a leer sin problemas y casi a la misma velocidad que antes de mis problemas oculares y soy muy feliz por ello. El proceso no ha sido sencillo pero ha sido un gran maestro. Me ha llevado a grandes momentos de introspección y en uno de esos momentos, me fui al año 2000 cuando estudiaba Literatura americana del siglo XIX en Clemson University en Carolina del Sur con Susanna Ashton, una profesora muy interesante de la que me fascinaban sus clases. Y fue en una de ellas que descubrí a Charlotte Perkins Gilman y su Yellow Wallpaper (El Papel Pintado Amarillo, Contraseña editorial). Una breve historia gótica donde la protagonista se ve forzada a llevar una cura de reposo por sus problemas nerviosos. Es tan breve como intenso pero se me hizo muy cercano en esos momentos de inactividad cuando no podía leer. A momentos me desquiciaba por no-hacer, por la relajación, por el descanso perpetuo. Cuando me quitaron aquello que creía que me hacía respirar, casi pierdo el norte. A pesar de todo, me hizo replantearme muchas cosas en su momento como así lo hizo la protagonista de la historia que se obsesiona por el papel pintado de su habitación. El no poder escribir la lleva a montarse un monólogo interior fantásticamente neurótico en su cabeza. El color amarillo representa el color de la angustia y de la locura. Incluso llega a oler a amarillo mientras observa a la mujer atrapada detrás del estampado del papel quien le hace de espejo en su locura. 

El cuento fue un intento de la autora por denunciar la situación de muchas mujeres a las que se les obligaba a ser el ángel de la casa: la ama de casa, madre y esposa perfectas a las que al menor indicio de motivación fuera del hogar se las obligaba a largas curas de reposo con la finalidad de que la inactividad aplacara sus deseos por desarrollar dichas inquietudes. No sorprende entonces que muchas mujeres acabaran encerradas en instituciones psiquiátricas completamente desquiciadas al amparo de electroshocks que les devolviera la cordura. Perkins quiere mostrar que es posible romper ese papel que atrapa a muchas mujeres de su tiempo y liberarse. Lo curioso del cuento es que la propuesta de la narradora de la liberación femenina es a través de la abyección: la autora sale del papel amarillo arrastrándose("Ni siquiera me gusta asomarme por las ventanas-hay tantas mujeres arrastrándose-(...) Me pregunto si todas ellas han salido de ese papel como hice yo" p. 48). Es esta humillación la que le da la fortaleza para posicionarse con su marido. 
El Papel Pintado Amarillo (preciosa edición bilingüe por parte de Contraseña, por cierto). Es un canto a la liberación femenina mostrando su verdadera esencia. Un valiente tratado que defiende que la mujer es algo más que una buena esposa, madre y ama de casa. 

Tiempos de reposo, tiempos de reflexión. Mirar dentro siempre te da respuestas y la mía se hizo clara cristalina y por eso vuelvo a estar aquí. Como dice la protagonista de la historia: 
"No sé por qué escribo esto.No quiero.No me siento capaz. Y sé que John consideraría que es absurdo. Pero de algún modo tendré que decir lo que siento y lo que opino; ¡Supone un alivio tan grande!" (p.35)
PS: Y para aquell@s que piensen que la historia de Charlotte Perkins Gilman es completamente anacrónica... echad un ojo a este documental: "Gente Extraordinaria: Mujeres Obedientes". La sumisión está de moda. Ahí queda dicho y que conste que creo en la equidad entre entre hombres y mujeres.