lunes, 13 de enero de 2014

33. Rompiendo el papel



Volver tras casi un año de parón plantea un vértigo inusitado mezclado con dudas sobre la necesidad real de la vuelta a la arena. Comprometerse no es siempre sencillo y a los malos hábitos nos acostumbramos pronto. Y mientras que la disciplina que implica escribir es una gran desconocida para muchos, para otros es una necesidad básica. Para mí, escribir es como respirar y ¿qué sucede si no respiramos? Podemos vivir sin comer entre 20 y 30 días, el récord en sobrevivir sin dormir es de 11 días mientras que sólo podemos pasar 3 o 4 días sin beber. ¿Cuánto aguantas sin respirar? Va, haz la prueba. Apuesto que no superas los 3 minutos. Sin respirar, perecemos. Pero... ¿y sin escribir?. Yo he pasado largas temporadas con alergia al lápiz y al papel (ya sabéis que soy un poco antigua para según que cosas). Siempre pensé que no tenía nada que explicar aunque con el tiempo me he dado cuenta de que me perdía en mi rutina y en mis obligaciones. 
Este año que acaba de comenzar es un año 7. Se presenta propicio para tomar decisiones, cambiar, cerrar ciclos y abrir nuevos según la numerología. Así que, después de darle muchas vueltas, he decidido volver a la carga con cambios, nuevas secciones y nuevas inquietudes que ya iré desvelando poco a poco. Pero ya no me disperso más y voy a lo realmente importante: volver a escribir. 
Charlotte Perkins Gilman, creando
En mi última reseña ya os comenté que me despedía por un tiempo por problemas de salud. Unas cuantas operaciones y meses de reposo después, mis ojos ya están prácticamente recuperados. He vuelto a leer sin problemas y casi a la misma velocidad que antes de mis problemas oculares y soy muy feliz por ello. El proceso no ha sido sencillo pero ha sido un gran maestro. Me ha llevado a grandes momentos de introspección y en uno de esos momentos, me fui al año 2000 cuando estudiaba Literatura americana del siglo XIX en Clemson University en Carolina del Sur con Susanna Ashton, una profesora muy interesante de la que me fascinaban sus clases. Y fue en una de ellas que descubrí a Charlotte Perkins Gilman y su Yellow Wallpaper (El Papel Pintado Amarillo, Contraseña editorial). Una breve historia gótica donde la protagonista se ve forzada a llevar una cura de reposo por sus problemas nerviosos. Es tan breve como intenso pero se me hizo muy cercano en esos momentos de inactividad cuando no podía leer. A momentos me desquiciaba por no-hacer, por la relajación, por el descanso perpetuo. Cuando me quitaron aquello que creía que me hacía respirar, casi pierdo el norte. A pesar de todo, me hizo replantearme muchas cosas en su momento como así lo hizo la protagonista de la historia que se obsesiona por el papel pintado de su habitación. El no poder escribir la lleva a montarse un monólogo interior fantásticamente neurótico en su cabeza. El color amarillo representa el color de la angustia y de la locura. Incluso llega a oler a amarillo mientras observa a la mujer atrapada detrás del estampado del papel quien le hace de espejo en su locura. 

El cuento fue un intento de la autora por denunciar la situación de muchas mujeres a las que se les obligaba a ser el ángel de la casa: la ama de casa, madre y esposa perfectas a las que al menor indicio de motivación fuera del hogar se las obligaba a largas curas de reposo con la finalidad de que la inactividad aplacara sus deseos por desarrollar dichas inquietudes. No sorprende entonces que muchas mujeres acabaran encerradas en instituciones psiquiátricas completamente desquiciadas al amparo de electroshocks que les devolviera la cordura. Perkins quiere mostrar que es posible romper ese papel que atrapa a muchas mujeres de su tiempo y liberarse. Lo curioso del cuento es que la propuesta de la narradora de la liberación femenina es a través de la abyección: la autora sale del papel amarillo arrastrándose("Ni siquiera me gusta asomarme por las ventanas-hay tantas mujeres arrastrándose-(...) Me pregunto si todas ellas han salido de ese papel como hice yo" p. 48). Es esta humillación la que le da la fortaleza para posicionarse con su marido. 
El Papel Pintado Amarillo (preciosa edición bilingüe por parte de Contraseña, por cierto). Es un canto a la liberación femenina mostrando su verdadera esencia. Un valiente tratado que defiende que la mujer es algo más que una buena esposa, madre y ama de casa. 

Tiempos de reposo, tiempos de reflexión. Mirar dentro siempre te da respuestas y la mía se hizo clara cristalina y por eso vuelvo a estar aquí. Como dice la protagonista de la historia: 
"No sé por qué escribo esto.No quiero.No me siento capaz. Y sé que John consideraría que es absurdo. Pero de algún modo tendré que decir lo que siento y lo que opino; ¡Supone un alivio tan grande!" (p.35)
PS: Y para aquell@s que piensen que la historia de Charlotte Perkins Gilman es completamente anacrónica... echad un ojo a este documental: "Gente Extraordinaria: Mujeres Obedientes". La sumisión está de moda. Ahí queda dicho y que conste que creo en la equidad entre entre hombres y mujeres. 



6 comentarios:

La Factoria Limonera dijo...

Que bueno que estés otra vez deleitandonos con tus lineas cielo!!! te sigo... <3 <3 <3

Montse dijo...

Que bueno poder comentar por aquí de nuevo! Se te ha echado de menos, guapísima! Y tu vuelta ha sido genial, buscaré esta historia para leerla, como no.. Adelante siempre, baby! Muuuuac

Montse Espinosa dijo...

Un placer volver a leerte!!! Y una fantástica reseña, a mi me habrían electrocutado directamente. Petonets guapi!!

Érie Bernal dijo...

Ohhh muchas gracias Reina Limonera!! Ya sabes que yo también te sigo!!<3 <3

Y Montse, yo también os he echado de menos. Gracias por comentar. Es una sensación extraña porque parece que publiqué la última entrada la semana pasada!! ;-) Siempre adelante!!

Montse a mí también me hubieran dado algún que otro electroshock ;-) Un placer que me leas!

Gracias!!
Muacks preciosas!!

Scrow dijo...

¡Me alegro de que hayas superado tus problemas de salud favorablemente! :).

Y tienes razón, el tema de la mujer obediente y sumisa sigue estando presente... solo hay que ver el libro que se publicó no hace demasiado, "Cásate y sé sumisa", el título lo dice todo... Parece que nuestra sociedad en vez de avanzar vuelve para atrás.

Feliz año y espero que todo te vaya genial, hace mucho que no se nada de ti. ¡Un saludo!

Érie Bernal dijo...

Hola Scrow!! Gracias!! Qué alegría volver a leerte!! He estado muy desconectada del universo blogger, a ver si poco a poco me pongo al día.
Ya supe de la polémica de "Cásate y sé sumisa" y de que en algunos países lo querían prohibir. No tengo palabras para expresar mi desánimo... Tras tantos años de lucha por la igual ahora vamos para atrás como los cangrejos.
Feliz año y estamos en contacto.