lunes, 9 de abril de 2012

06. La hora de la verdad


No es ningún secreto que soy una “bookaholic”, una adicta a los libros, a la par que procrastinadora (como ya dejé constancia en la primera entrada de este blog). Por eso no sorprenderá a nadie que, cuando tengo que tomar decisiones importantes, me refugie en cualquier librería y compre cantidades ingentes de libros que me dicen alguna cosa. 


Hace unos días, el cielo estaba oscuro y tormentoso, era uno de esos días en los que me apetece quedarme en casa con un buen libro entre las manos, una manta en la falda, una taza de té caliente y música relajante pero tenía que salir a hacer unos recados. Obviamente, acabé en una librería pululando entre los libros como abeja entre las flores.  Ya me iba con un libro para regalar a una amiga, cuando algo hizo detenerme. Giré la mirada hacia el estante y atrapado entre ejemplares de la novela gráfica de Crepúsculo, encontré un libro que no hacía mucho había apuntado en mi lista de libros pendientes: “La inspiración dormida. El regreso a los colores olvidados” de Silvia G. Guirado.

¿Por qué lo encontraba justo ahora? Es todo un misterio. Lo cacé inmediatamente y abrí la primera página del prólogo donde ponía en letras mayúsculas: “TODOS TENEMOS UN PROPÓSITO EN LA VIDA, UN DON ÚNICO O UN TALENTO ESPECIAL QUE LLEVAMOS DENTRO… CUANDO LO EXPRESAMOS, LO COMBINADOS CON EL DON DE OTROS Y LO OFRECEMOS A LOS DEMÁS, EXPERIMENTAMOS EL ÉXTASIS DE NUESTRO ESPÍRITU.” Después de leer aquello entendí por qué lo había encontrado ese mismo día, en esta Semana Santa que me había tomado de descanso y reorganización vital. Tenía la impresión de que entre aquellas páginas, aquellas palabras, aquellas ilustraciones… encontraría la respuesta que andaba buscando.

Pagué y volví volando a casa para ponerme a leer, me preparé un té, mi mantita y opté por leer sentada en mi zafu aunque aún no supiera que tendría la revelación que esperaba como agua de mayo. La historia de Carmesina, una pintora que ha perdido la inspiración, es un viaje iniciático a la búsqueda de los colores originales y esenciales. Capítulo a capítulo Carmesina se enfrenta a sus propios miedos y dudas, siempre acompañada de Gato Negro y bajo la atenta mirada de personajes que viven en el país de los cuentos: Serafín, el desafinado; el maestro Chew Wang, Salero, Griselda, Fiamma… todos la acompañan en su camino y la ayudan a abrir las puertas que necesita para reencontrarse con la inspiración perdida. Desde el principio, la historia me habló directamente al corazón, era una historia tan familiar que me reconocía en cada palabra, en cada sentimiento, en cada miedo de Carmesina… Su viaje me recordó al viaje que inicié hace un par de años y me emocioné con las palabras de Gato Negro, aquellas palabras que explicaban mi vacío existencial a la perfección:

"Carmesina, sé lo que te ocurre, sé que andas perdida y que estás tornándote oscura. Has ido cubriendo tus rutinas de obligaciones que no te han permitido expresarte y te parece que la inspiración ha volado a otra parte. Pero es normal, Carmesina. A todo el mundo le sucede más tarde o más temprano. Nos acomodamos, nos conformamos con la gris oscuridad, incapaces de imaginar que puede haber algo más. Sin embargo, antes de que pase más tiempo debemos remediarlo." Gato Negro (p. 23)
Sin duda, aquellas palabras hubieran podido salir de mi boca. ¿Cómo alguien podía haber descrito aquel viaje tortuoso que hacía único a mi persona? Metida en la lectura mi corazón palpitaba, se emocionaba, lloraba, se fortalecía… sentía estar haciendo aquel mismo viaje, como si Gato Negro no acompañara a Carmesina, sino a mí. Al cerrar el libro, lo abracé como abrazas a un ser muy querido. Respiré profundamente y abrí el cajón de mis libretas olvidadas, afilé un lápiz del número 2 y rescaté una goma Milán cuadrada. Supe que no me había equivocado, que aquella era la decisión correcta y encontré la paz que tanto ansiaba. Aquel vacío que llevaba años sintiendo desaparecía mientras el lápiz se deslizaba elegantemente por la primera página de la libreta impoluta:  

13 comentarios:

Jesús Guzmán dijo...

Se me han puesto los pelos de punta... MUCHAS FELICIDADES!!! ;))

Érie Bernal dijo...

Muchas gracias, Jesús!! Celebro que te haya gustado... Abrir el corazón no es siempre sencillo ;-)

Alicia Pérez Gil dijo...

Estoy deseando leer la siguiente línea.

¡Felicidades! A veces despertar es un poco como nacer, que duele y una llora mucho. Pero merece la pena.

¡A por ellos!

Despacito, no vaya a ser que se te agote el ánimo. Pero

¡A por ellos!

Érie Bernal dijo...

Gracias por los ánimos!!! Me alegra que te haya gustado mi post. Si te soy sincera, todo el proceso ha sido más doloroso que un parto. Tienes toda la razón "a veces despertar es un poco como nacer" ;-)

Píramo dijo...

Preciosa entrada, Érie. Espero que a ese "Capítulo 1" que encabeza como un dorado presagio tu cuaderno todavía impoluto, le sigan otros capítulos llenos de la misma ilusión y, sobre todo, de la misma resolución y firmeza que expresas con tus palabras. Palabras que proceden de otras palabras, la del libro que místicamente hallaste en tu semana de Pasión y Resurrección, en ese circuito mágico de la intertextualidad y en cuyo seno se oye el pálpito de los grandes inicios. Adelante. Capitulo 2.

cristina dijo...

Me gusta leer y la fantasía y con vosotros lo tengo todo en uno. Gracias por este mundo que nos mostrais¡

Érie Bernal dijo...

Gracias Píramo por tu apoyo, tus lecturas y comentarios. La inspiración ha vuelto, así que, de bien seguro, vendrán pronto muchos más capítulos que llenen mi impoluta libreta.

Érie Bernal dijo...

Bienvenida Cristina, me alegra que disfrutes de este espacio. Gracias a ti por leer este blog. Aquí te esperamos!! Vuelve cuando quieras ;-)

Wangjor dijo...

La vida nos da y la vida nos quita, si eres un mero espectador de ella vivirás en el “darte cuenta”, pero si quieres implicarte en su drama serás parte de su comedia.
Muchas felicidades por tu Bloc, tus cuentos y todo lo que escribes. Un corazón abierto es una puerta hacia la libertad.
N.W.
Un fuerte abrazo.

Érie Bernal dijo...

Bonita reflexión, me ha hecho qué pensar ;-). Celebro que te gusten mis escritos. Un fuerte abrazo!!!

Scrow dijo...

¡Enhorabuena! Encontrar la inspiración no es moco de pavo :).
Pues parece un libro muy curioso e interesante, si más adelante tengo el tiempo libre suficiente como para leer libros con tranquilidad, lo tendré en mi lista.
En fin, dale fuerte al libro (pero con moderación x) ) que aquí tienes un fan esperando a leerlo. ¡Mucho animo!

Érie Bernal dijo...

Ya andas así con el tiempo Scrow!! Que eres muy joven para ir así ya!! Tómate la vida más tranquilamente ;-) Un libro que sin duda te tienes que leer cuando tengas un rato. Y don't worry que serás de los primeros en leer mi libro aunque aún le queda bastante! Gracias por los ánimos!

Natalie dijo...

Go for it :D