lunes, 26 de septiembre de 2016

40. Volviendo a casa...

Hace mucho que no escribo.  Algunos podrían llamarlo bloqueo del escritor pero yo lo llamo vida. Y es que el día a día se llena de actividades, obligaciones y demás compromisos que escribir se ha convertido en la última de mis prioridades. La vida se me ocupa casi sin darme cuenta y lo urgente toma el lugar de lo importante y ya no parece que haya vuelta atrás.

¿Y qué he andado haciendo todo este tiempo desaparecida de mi blog? Básicamente decidiendo qué dirección quiero que tome mi vida. Y con lo que me cuesta decidir, os podéis hacer una idea de lo difícil que ha sido todo el proceso. Mi objetivo primordial es tener una vida más sencilla, más plena y relajada. Así que he ido dejando cosas atrás y recuperando otras que realmente echaba de menos. Empiezo a sentir que mi vida se va estabilizando y bajando el ritmo y por eso vuelvo al blog. Porque al final el blog me ayuda a poner mis ideas en orden, a conectar conmigo, a retomar mis lecturas y sobre todo, me obliga a escribir de manera regular.

¿Qué novedades habrá en el blog? Bueno, he decidido mostrar más de mi mundo creativo y mis obsesiones. Así pues, además de las reseñas habrá más libretas y cuentos y una sección nueva sobre cultura de Nueva Zelanda. ¿Por qué esta última freakada? Bueno, pues porque una dura decisión que he tomado ha sido dejar el doctorado. Me ocupaba mucho espacio mental y tal como es mi vida en estos momentos no le podía dedicar el tiempo que se merece. Lo cierro con la espinita de no haberlo conseguido pero con la tranquilidad de haber tomado la decisión correcta y como tampoco me quiero desvincular de ese mundo tan extraordinario lo iré compartiendo con vosotros.

Una cosa sí que tengo clara es que esto, el blog, es para disfrutar y no para estresarme. Tiempo atrás me perseguía la idea de los seguidores, postear en la fecha que tocaba, recibir comentarios y palmaditas en la espalda y esas cosas de escritor en ciernes que quiere visibilidad. Mentiría si dijera que no quiero que me reconozcan (todos somos orgullosos hasta cierto punto), pero creo que lo importante en este caso es que yo me ponga a escribir. Todo lo demás es secundario.

Poco a poco, iré compartiendo mis proyectos con vosotros. Y, sí, llevar una vida más tranquila y relajada, no está reñida con tener proyectos. La vida es más sencilla cuando  decido seguir mis sueños, aquello que hace brillar mis ojos. Cuando voy en esa dirección ya no me siento dividida entre lo que la gente espera de mí y lo que yo quiero realmente. Y es que lo urgente en la mayoría de los casos tiene poco que ver conmigo si no con lo que necesitan otras personas. Al final, soy yo la que va a pasar el resto de mi vida conmigo. No quiero tener que arrepentirme de no haber hecho lo que realmente quiero a pesar de los miedos y del día a día.

Y es que la vida debe ser algo más. Debe ser algo que trascienda, que deje huella, que sea digna de ser vivida.  Es el regalo más precioso que me han hecho como para andar perdiendo el tiempo en nimiedades. No quiero perder más el tiempo. Quiero que mis ojos brillen de nuevo y mi cabecita no pare de inventar nuevas historias con nuevos personajes; quiero leer aquellos mensajes que me deja el universo y quiero, sobre todo, llevar a cabo mi misión de vida y ser feliz con ello.


Así que os espero por aquí en breve con mis nuevas aventuras creativas. Como dicen en inglés: “Don’t be a stranger” y nos leemos pronto. Un abrazo gordo para todos los que vuelven, los que permanecen y los que llegarán.   

1 comentario:

Yuna dijo...

Empatizo y me identifico con bastantes de tus motivos. Los que te llevan a escribir y también los que te alejan de hacerlo. Principalmente se trata de eso, del día a día... De la vida, que a veces se nos pasa sin darnos cuenta de que seguimos respirando. No tuve la ocasión de leerte en tu anterior andadura, pero lo haré de aquí en adelante. Creo q los apasionados de la escritura y las letras, la creatividad y el arte en general, nos nutrimos de eso. De todo lo que nos llega, y que a su vez, también deseamos transmitir hacia afuera.

Yo tuve dos blogs, uno de escritura y otro, el que aún podría decirse que no ha muerto del todo (pero casi) más enfocado en el tema creativo y artesanal (precisamente de ese mundo nos conocemos :) Lo cierto es que escribo casi a diario, para mí... Pero cada día sueño con que esta pasión, "aquello por lo que nos brillan los ojos", como dices, llegue a un peldaño más arriba. Hay que luchar por los sueños, no creo que haya otra forma más bella y acertada de vivir ;)

¡Ánimo! Y sobre todo, disfruta mucho de esta nueva etapa. Seguro que será enriquecedora ;) ¡Besitos!