lunes, 18 de febrero de 2013

31. Algún día este dolor te será útil.


Quien me conozca ya sabe, a estas alturas, de mi alta resistencia al dolor. Es algo que me intriga pero tampoco es algo que me quite el sueño. Hasta el momento me ha sido muy útil esa resistencia al dolor así que no me voy a quejar por ello. Comprenderéis entonces el motivo por el que "Algún día este dolor te será útil" entró en mi lista de lectura. Tal vez encuentre respuestas, me dije. Quise no dejarme influenciar y deseé no caer en la lectura de las numerosas críticas que corrían por la web. Pensé que a través de él se me revelaría una gran verdad, la respuesta que tanto anhelaba. Y no pude resistirme. Leí las críticas y entonces mis expectativas para con el libro escalaron exponencialmente. ¿Qué hacía que no lo había leído ya? El nuevo "guardián entre el centeno" reposaba en mi mesita de noche y nunca parecía encontrar el momento de leerlo. Eso sí. Las críticas seguían poniéndolo  por las nubes. Una nueva obra de arte. El mejor libro del momento. No te lo puedes perder. Parece mentira que a estas alturas no haya aprendido ya. Si es que siempre tropiezo con las mismas piedras. El márketing, siempre el maldito márketing.

Creé la atmósfera ideal, busqué el momento idóneo, puse la música más adecuada, una manta, un té y abrí el libro. Ay chic@s... ¿Intuís ya hacia dónde voy? Las expectativas. ¿Por qué las crearemos? No voy a decir que sea una mala novela porque no lo es. Tiene una mordaz ironía que te engancha y un protagonista de lo más curioso. Pero no pasa de ahí. Los personajes corales no dejan de ser pantomimas planas que no llevan a ninguna parte y la trama es más que discutible. ¿Y qué se puede decir del final? En serio. ¿Tengo que decirlo? A mitad de la novela el escritor se pierde y las promesas de un final original, rebelde, que aleccione a la sociedad se diluyen en un sinsentido. Decepción. Las expectativas que se desmoronan como un castillo de naipes y dices... Vaya en un suspiro triste y cansado.

No todo es malo en la novela. Realmente la primera mitad resulta refrescante e inusual. La ironía lo embarga todo y James Sveck, el protagonista, no deja de ser inquietante. Es una novela iniciática donde James se pierde en la toma de decisiones. Que tire la primera piedra la persona que no se haya sentido nunca sobrepasado por la toma de decisiones en momentos cruciales de su vida. James no quiere ir a Brown, la exitosa universidad. Únicamente quiere irse al Medio Oeste, comprarse una casa en el campo y leer. ¿No es el sueño de muchos de nosotros? Apartarnos del mundanal ruido, de la sociedad, de las responsabilidades para ser felices haciendo lo que nos gusta, leer. James, inadaptado, desconectado de cualquier emoción, sin soportar a su familia e incapaz de establecer relaciones emocionales reales, obviamente acaba en la psiquiatra que lo reprogramará. El final no os lo explico pero a estas alturas podréis deducir que no se compra una casa en el campo y se dedica a leer, no?

"De algún día este dolor te será útil" me quedaré con el título y con alguna cita interesante como ésta:  
"Las personas, por los menos según mi experiencia, pocas veces se dicen cosas interesantes. Siempre hablan de sus vidas, unas vidas que no son muy interesantes, y eso me impacienta. En cierto modo, creo que sólo deberían decir algo si es interesante o es absolutamente preciso decirlo." (p. 46)  
No encontré mi ansiada respuesta y me arrepentí de haberme leído tantas críticas porque sé que si mis expectativas no hubieran sido tan altas, hubiera disfrutado más la lectura. No es una mala novela. Es otra más que no renueva el género. No dice nada que no hayan dicho muchas otras. Así que aún no entiendo por qué le han dado tanto bombo. Supongo que es por eso, porque no cambiará tu vida de un golpe. Algo sí que he aprendido, a no tener expectativas porque, cuando no las tienes, el dolor es menor. Sin duda, cada historia tiene algo que decir, sólo hay que saber verla por uno mismo. Lo que digan otras voces, es lo que otras voces han escuchado del libro y no tiene por qué coincidir con tu banda sonora.

4 comentarios:

María dijo...

Bueno... si no lo lees con expectativaas perosnales... sólo como literatura de género, es un libro divertido y fácil de leer; eso sí, con un final completamente convencional!

Píramo dijo...

El marketing laudatorio, al igual que las portadas de los libros, es todo un arte. Peligrosos para los incautos. No sé cuántas novelas del siglo habré no leído ya.

Érie Bernal dijo...

María estoy contigo en lo de que no es un mal libro. Lamentablemente pienso que la publicidad le ha hecho un flaco favor. Bienvenida!!

Jeje Píramo totalmente de acuerdo. Ya no nos queda siglo para tantas grandes obras maestras!!

Tana dijo...

Confieso que es una de las razones por las que me he pasado a la lectura digital. Si el libro me gusta, lo compro igualmente para mí o para regalar pero si pasa sin pena ni gloria -con más pena que gloria en ocasiones- al menos no lo tengo ocupando espacio físico en casa, que mis estanterías andan ya muy saturadas ;)