lunes, 3 de diciembre de 2012

25. El poder de la intuición.



A mi tía Ruma 
“La librería de las nuevas oportunidades” llegó a mí el último Sant Jordi. Me resistí bastante a llevármelo. No lo tenía en la lista pero lo veía en cada stand en el que me detenía. Y en la última parada, se me cayó un ejemplar en los pies. ¿Una señal? La verdad es que me cuesta pillar las indirectas pero que la punta del libro atravesara mi empeine me hizo recapacitar seriamente. Si te empeñas… Así que yo, que soy muy cumplida, me llevé el libro a casa. El título se me hizo un poco ñoño, otro best-seller… Pero a estas alturas ya sabréis que le hago ascos a pocos libros así que caí en sus redes sin pocos esfuerzos. 
Jasmine sale de Los Ángeles con una misión: cuidar de la librería de su tía Ruma en la pequeña isla de Shelter. Y es que la tía Ruma tiene que viajar a la India por un problema de salud (o eso es lo que piensa Jasmine). La lluvia parece una constante incomodidad que da al ambiente algo de misterio y que hace que los personajes busquen un hogar acogedor donde refugiarse. Jasmine, una ejecutiva agresiva y con el corazón roto por la infidelidad de su exmarido Robert, acepta la proposición de su tía pensando que sería un favor temporal por ese sentido del deber que tienen los indios de cuidar a sus mayores. La protagonista, acelerada por su rutina de trabajo, se desmorona al comprobar que la conexión en la isla es casi inexistente y no puede atender a sus clientes en Los Angeles a pesar de estar de vacaciones. La primera decepción. La segunda sucede cuando conoce la librería de su tía: caótica, llena de polvo, libros descatalogados y desorganizados, gente que entra y sale cuando le da la gana o pasa horas mirando sin comprar. Sólo le queda una solución: arremangarse y cambiar la librería para que dé beneficios. Planifica modernizarla, traer best-sellers, reorganizar los libros, tirar los viejos… Aunque la librería se rebela y no se deja cambiar, va más allá y cambia a Jasmine, la reconecta con ella y con su don (que ella desconoce que posee). Jasmine retoma las riendas de su vida en su encierro librero con el contacto con los libros y sus escritores. 
La librería de la tía Ruma
Y el libro, que podría no tener más relevancia que la recuperación de una mujer que oculta su soledad en el trabajo tras una ruptura dolorosa (tema manío donde los haya), da un giro de lo más bollywoodiense y traspasa la frontera de los muertos. Sí, el mundo de los espíritus (y mira que yo le tengo un respeto...) pero en el libro fluye con toda normalidad: un affair con un espíritu, escritores muertos rondando la librería a sus anchas, libros cobrando vida… El libro adquiere una dimensión mágica y mítica porque Jasmine descubre que tiene el mismo don que su tía: encontrar el libro que busca cada persona en ese justo momento, aunque la persona no sepa que lo está buscando. ¿El tercer ojo tal vez? Y esa habilidad me resuena enormemente y es que yo también recomiendo libros. Un poco como Jasmine. Y, la verdad sea dicha (y no es por fardar), suelo equivocarme poco. ¿Tendré yo ese tercer ojo también? ;-)
Anjali Banerjee

Creo que hubiera sido una buena librera. Una verdadera librera de un librería con encanto, de esas en las que entras y te sientes como en casa, donde el tiempo se para y la felicidad te inunda porque ante ti se abren tantas posibilidades que te sientes abrumada. El cielo debe ser algo parecido a una librería repleta de libros especiales, que te hablan directamente y no puedes hacerlos callar. Se meten directamente en la conciencia y no marchan nunca de tu alma. Se quedan ahí, contigo, hasta que se fusionan con tu cuerpo y entran a formar parte de ti. Sin embargo, la vida a veces te lleva por otros retorteros. Y ese trabajo soñado de la infancia se convierte en una fantasía del pasado, un juguete roto olvidado en una repisa lleno de polvo. Lamentaciones aparte, “La librería de las oportunidades” se me hizo muy especial. A veces nos desviamos tanto del camino de nuestra vida que necesitamos a otra persona, una tía Ruma, que nos obligue a mirar hacia dentro, hacer las paces con nuestro interior y descubrir que ser fieles con nosotr@s mismos aporta aquella felicidad que tanto anhelamos. La auténtica paz interior que se consigue cuando sabes a ciencia cierta que estás haciendo aquello para lo que estás realmente diseñado.






4 comentarios:

Píramo dijo...

Érie, estoy seguro de que serías una gran librera. Ya imagino tu librería, aderezada con tu personalísimo gusto. Me ha gustado mucho la primera parte de tu entrada, cuando el libro "ha insistido" en que te lo llevaras. Me gusta la manera tan entrañable en que trazas tus relaciones con los libros. Respecto a la novela que reseñas, a mí me la regalaron unos amigos por mi cumpleaños y, afortunadamente, junto al libro me dieron el tique regalo por si decidía devolverlo y cambiarlo por otro. Y así fue. No pude soportar más allá de las primeras 50 páginas. Como bien apuntas, se me antojó algo ñoño y de poca sustancia. Creo que la autora buscó enganchar a los amantes de los libros con una historia que se desarrollara entre ellos y, claro, a ver quién no sucumbe a la curiosidad de esa mágica situación. Pero luego es un telefilme navideño de Telecinco. Creo que tú opinas casi lo mismo, porque en tu entrada, la reseña es más bien un pretexto para otras reflexiones. No obstante, reconozco que tampoco llegué al pasaje de los espíritus literarios. Hubiera estado curioso ver desfilar a los fantasmas literatos. ¿Qué espectrales autores escogió la escritora? ¿Hace una buena selección? No tardes tanto en tu próxima reseña. Te haces de rogar.

Francisco Arsis dijo...

Érie, cuesta un poquito leer algunos párrafos, en ese rojo sobre fondo negro, ajajaj.
En cualquier caso, mo me cabe la menor duda de que si lo has reseñado es porque este libro merece la pena :o)

Alma Fernanda Serrano dijo...

¡Muy buena entrada! Aunque coincido con Francisco, tu letra y fondo no nos ayuda mucho a leer tus bellos pensamientos e ideas a la perfección ;) ¡pero se ve increíble junto con el diseño del blog! ¡jeje! Y bueno, no me cabe la menor duda de que serías una librera increíble, ¡¡tienes todo el perfil de una!! En mi opinión, esa profesión se caracteriza mucho por personas intelectuales, pacientes ¡y lindas como tú! Así que sin duda serías de las mejores libreras, hasta me empieza a interesar dicha área, fíjate 8-)¡jaja! Te mando un beso :*

Érie Bernal dijo...

Píramo pues en lo que concierne a los espectros, nada del otro mundo; algo de Poe, Shakespeare y Austen... Típicos, tópicos. En lo de ser librera... Nunca se sabe... A lo mejor dejo la educación y abro una librería, al menos me relajaría entre libros. :-P
Alma y Francisco creo que la visibilidad ha mejorado, si no es así me lo decís. Gracias por remarcarlo. Gracias por el piropo, Alma. Muacks!!